Acá también estoy:

10 diciembre, 2013

Hambre.

Quiero aferrarte a mi cama con mi cabello y lamer tus labios hasta agotar ese sabor acaramelado. Hey, no te preocupes ni te asustes... pero no tengo ni pensado terminar ahí.
Después morderé cada centímetro de tu labio inferior, jugaré hasta cansarme con el superior y terminaré inhalando tu aire, buscando en tu respiración las palabras que tímidamente no decís, de esas que sumisamente guardás en vos.

¿Mi hambre te asusta?
Mi hambre te desea.

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