Acá también estoy:

28 julio, 2013

Quiero quererme.

Quererse a uno mismo es una tarea difícil.

No quererme y resaltar mis propios defectos es lo que sale automáticamente cuando me veo al espejo. Y eso es lo que reflejo a la hora de relacionarme. Sentirme feo, inútil, molesto, entrometido y pesado son cosas típicas cuando hablo con alguien. Y quizás la otra persona puede creer que soy capaz, o quizás no, pero no piensa lo que yo sí pienso. Pero yo tengo tan adentro mío que yo soy así que no puedo asumir que los demás si pueden quererme más de lo que me quiero yo.

Hay momentos en los que me canso de ser así y de salir perdiendo a la hora de compararme. Me canso de ser yo siempre quien empieza a hablar, quien tiene que insistir y quien tiene que resignarse y esconderse y llorar bajo la pregunta "Qué tengo?" o "Qué hice mal?".

Quizás algún día sí logre resaltarme en algo. En algo que me sirva a mí para reconfortar mi autoestima. Espero algún día poder mirarme y decir "Estoy orgulloso de quién soy, de quién hago mostrar a los demás que soy, y de quién me convertí por mis logros". Espero algún día poder quererme.

Quiero quererme.
Pero me olvidé cómo.

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