Acá también estoy:

11 marzo, 2016

rasguños

Me rasguño las venas (las de la muñeca porque quién sabe por qué están a mano) con tanto odio y me miro al espejo. Me pregunto

por qué si dios tanto nos ama, 
si dios tanto nos cuida,
no me dejó matarme el día que me morí por primera vez.

Si sabía que era pronta la revancha,
que era menester el debate
que era preciso volver a intentarlo.

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