Vi a mi clon subir al colectivo.
Era una vieja moribunda,
que lloraba mientras veía
los autos pasar.
Vi a mi copia en el mercado.
Era un nene triste,
un infante llorón
pidiendo caramelos.
Me crucé a alguien como yo en la vereda.
Tomado de la mano de su novia
me miró fijo al pasar,
abrió la boca de asombro.
Vi a un extraño en mi casa.
Me observa fijo,
constante,
cuando paso por el espejo.
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