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29 enero, 2014

Poderosas decisiones.

Muchas de las cosas que hoy nos afectan están fuera de tu control. Aún así, no importan las circunstancias en las que te encuentres, porque tenés varias cosas en las que sí podés adueñarte y tomar el control. Uno es el que decide cómo tomar ese control. Uno es dueño de su actitud y de sus consecuencias.

En vez de resistir, aceptar: Aceptá todo lo que sea un hecho. Tu estrés aumenta cuando te resistís a cambiar o a aceptar los cambios. Al aceptar, aumentás tu poder. ¿Qué vas a aceptar hoy?

En vez de resignarse, aprovechar: Sé la causa de tus decisiones, de tus cambios. Decidí aprovechar lo que está en vos para poder lograr esas decisiones. Movete. ¿Qué oportunidad vas a aprovechar hoy?

En vez de evadirse, asumir: Es fácil mirar hacia afuera y encontrar la culpa en el otro... en lo que tiene, lo que no tiene, lo que logró, lo que no le pasa. El reto es asumir qué culpa tenés vos en las cosas. Cómo contribuyeron tus decisiones en lo que hoy te pasa. Si evadís tu responsabilidad, también evadís tu poder. Cuando logres asumir lo que te corresponde, lograrás adueñarte de tu poder y vas a poder tomar conciencia de qué aprender o mejorar. ¿Qué es hora de asumir?

En vez de desear, comprometerse: La única forma de obtener resultados diferentes es haciendo cosas distintas. Desear algo mejor es necesario, lógico y hasta aceptable, pero no es suficiente. El deseo debe ser acompañado por el compromiso. No te olvides que cambios simples hacen una gran diferencia. Para iniciar un gran viaje, se debe comenzar con un pequeño paso. ¿A qué te comprometés para sentirte mejor?

En vez de preocuparse, ocuparse: Movete hacia tu objetivo y allí va a estar, esperándote con los brazos abiertos. Hacete cargo de lo que puedas aprovechar, de lo contrario aceptá que eso se escapó de tu influencia y tenés que dejarlo ir. ¿Qué vas a incorporar en tu vida para empezar a ocuparte?

En vez de olvidar, agradecer: Cuando estás en el caos y la vorágine, es normal que pierdas el rumbo y quieras desconectar. El agradecer te reconecta. Siendo grato, los miedos se desvanecen y el poder de tus decisiones aumenta. ¿De cuántas cosas podés estar agradecido hoy? ¿Experiencias, amigos, amores, conocimientos, oportunidades, fortalezas, talentos?

En vez de desconfiar, confiar: Es decisión tuya. ¿Tus problemas son más grandes que vos o vos sos más grande que tus problemas?

En vez de ver lo negativo, apostar al éxito: Henry Ford decía que "si crees o no crees que puedes, estás en lo cierto". En vos está elegir apostar a tu éxito y tener esperanzas de que todo lo que decidís va a prosperar. Por eso, enfocate en lo que buscás: tu éxito. Ya aceptaste la realidad, identificaste lo que podés aprovechar de las circunstancias, asumiste responsabilidades. Estás comprometido a la acción y estás ocupándote y no preocupándote tanto. Decidís confiar en vos y en tus potencialidades. Confiás en tus decisiones. Lo que te queda, simplemente, es apostar a ganar y llevar tus poderosas decisiones a la acción.

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