Acá también estoy:

20 octubre, 2017

Desaparecer

"Si yo llegara a desaparecer, si alguien llegara a desaparecerme, te pido que me busques. Que no preguntes si trabajaba, de qué, cuánto ganaba, de quién era pariente, a quién voté, qué creía, en que no creía, cómo tenía el pelo, cómo era mi ropa, a quiénes apoyaba, al lado de quién luchaba, qué tipo de hijo era, qué tipo de padres eran los míos ni qué tipo de padre era yo.

Si me llegaran a desaparecer, te pido que me busques. Que no preguntes por qué se me busca a mí y no a unas y otros que también son buscados. Que no preguntes quiénes más me buscan, por qué, a quién favorece ni a quién perjudica.

Si me llegaran a desaparecer, te pido que me busques. Que salgas a la calle con los que me buscan, que preguntes, que no te calles, que no te quedes, que te importe. Que reclames a quienes tengas que reclamar.
Porque tengo una familia, porque tengo cosas que hacer, porque me esperan. Pero, más allá de eso, porque tengo una vida y una libertad que nadie debe atropellar.

Si me llegaran a desaparecer, te pido que me busques porque, donde sea que esté, voy a estar esperando que me encuentres."

Giselle Aronson.

15 octubre, 2017

Don't dream it's over.

Tengo un poquito de miedo. Todo es tan nuevo y tan excéntrico que hasta siento que tengo miedo de tocarlo. De tocarlo y romperlo, en vez de transformarlo. O transformarnos. Es todo tan nuevo que me cuesta entenderlo y, por eso, me quedo calladito en un rincón. Para no (hacerte) pasar vergüenza. La cuerda es larga y el tiempo infinito. Somos infinitos, como dice mi libro favorito. Pero no sé hasta dónde estoy dispuesto a caminar, con una pierna adelante de la otra, haciendo equilibrio. No sé cuál es mi límite. Cuál es mi punto de inflexión. No lo sé y eso me da un poquito de miedo. Miedo de perderte, de desilusionarte, de demostrar otra vez que no soy suficiente. Repetir el viejo cuento de no ser lo que estás buscando. Ese loop infernal, teñido de paranoias disfrazadas, ese viejo soneto que me irrita cuando empieza a sonar. No ser suficiente para alguien. No ser suficiente. No ser. No.

Tengo un poquito de miedo. Pero vos me susurrás que no, que no tenga miedo, que no sueñe que esto se termina, como dicen esos ochentosos que tanto te gustan. Me das seguridad, me das espacio, me das libertad. Y aunque a veces la mente va más rápido y, como catarata, caen las inseguridades, las angustias y los miedos, sé que no mentís. Tampoco miento yo, pero elijo creerte a vos por un ratito.

Tengo un poquito de miedo. Pero, como me dijiste mediante esa canción que no paro de escuchar: no dejemos que nos ganen.

Espero no ver nunca el final del camino viajando con vos.