Lo que me da más terror de las cosas que no te dije quizás es encontrar el momento
de decírtelas. Terror de que te asustes, que corras lejos como la liebre sabia que escucha al cazador, que te escapes y que no mires atrás. Que dejes de mirarme.
Por eso, sigo escondido. Escondido en mí, en mis miedos, en mis gritos y silencios. En mis juicios, prejuicios y mis orgullos. Me escondo por miedo a perder(te). Me escondo para que sigas mirándome y para que sigamos bailando este candombe juntos. Porque es nuestro.
Me da terror encontrar un momento para las cosas que no necesitan momentos. Por eso, seguirán allí, escondidas hasta que mires, las veas, las toques y las hagas tuyas.
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