Acá también estoy:

29 marzo, 2013

Superhéroe

Sos mi superhéroe, así te llamo, y no lo sabés.
Sos quien me salva de mis malas acciones. Sos quien hace que valore las buenas. Sos quien me salva en cada momento con cada palabra. Sos quien me ayuda a escapar del miedo, de la soledad y de la angustia. Sos quien salva a mi cuerpo de mi ira. Sos quien me salva de mí mismo.
Sos mi superhéroe, como los de las historietas. Y no quiero que te vayas. Quiero que estés siempre conmigo, apoyando cada paso que camine, sosteniendo cada caída y animando cada tristeza. Porque vos sos quien logra que yo pueda cambiar. Mi cuerpo se adaptó a vos y no quiero que me dejes. No me abandones como lo hacen todos.
Sos mi superhéroe, así te llamo, y no lo sabés. Pero qué bien que lo hacés.

05 marzo, 2013

Al borde de la pendiente.

Siempre se dice que la vida es un círculo; que un día podés estar en la cresta de la ola, en tu mejor momento, feliz. Básicamente eso, feliz. Hasta que de repente, como en las mejores montañas rusas, te toca ver la pendiente y caer. Caés y sentís que esa caída no tiene final.
¿Y qué siente uno al caer? Siente soledad. Siente miedo. Siente angustia. Ganas de salir.
Caer implica estar lejos de un sueño, lejos de cualquier propósito.

Los seres humanos somos como cristales. ¿Qué le ocurre a un cristal cuando se cae? Se rompe, en muchos pedazos. Y puede arreglarse, cuesta mucho, pero puede arreglarse. Aunque jamás volverá a ser lo que era antes de caerse. Eso nos pasa a nosotros: Cuando caemos podemos salir, pero ese pasado oscuro y horrible nos perseguirá siempre.

La vida es un círculo. Disfrutá cada momento en el que seas feliz, porque nunca sabés cuándo podés estar al borde de la pendiente.